Un duelo romántico
Publicado por zamudioalfonso el 26 de abril, sábado
Lo mejor: Las metáforas en los diálogos
Lo peor: Para esta época no debe buscársele
Es una película romántica. Muy válida para los públicos de hoy aletargados por las explosiones, los ruidos metálicos, el sexo mentiroso, los héroes esquemáticos, la sangre mal utilizados como gancho taquillero.
Buena fórmula para hacer un duelo: la conmemoración es una fiesta de amigos. Lo irreal: el muerto es joven, rico, canta y deja dinero a su esposa, no se parece a la mayoría de los que fallecen en el mundo. "Escribía bien, pudo ser profesional" dice, sin embargo, su tío en algún diálogo con la viuda.
Las cartas conducen por diez pequeñas aventuras de recuerdo a la viuda joven, mediando viajes pagados y diversión de estrato alto. Es el melodrama para la clase media, universitaria y bella con ambiciones.
Butler (sale de sus papeles de musculoso para morir desde el comienzo del filme), Bates (bien, como siempre esta vez de suegra) y Swank (bien, saliendo de sus buenos papeles varoniles y premiados).
Este es un producto antiestrés de reconciliación con la vida, de aprendizaje (el último diálogo de suegra e hija es la gran metáfora de la soledad y la vivencia humana). No se le debe exigir más a un cine humano, pero de entretención.